CONCLUSIONES
Después de todos los datos que descubrí y aporté al trabajo, me queda la sensación de que tenía un gran desconocimiento sobre las zapatillas en general. Sabía vagamente, como muchos otros compañeros, cómo estaban hechas las zapatillas, pero no podía imaginar que existiesen tantas marcas distintas, tantos tipos distintos de pieles con sus diferentes tratamientos y, sobre todo, tantas formas y materiales para fabricar los resonadores, parte de la zapatilla que, como hemos visto, no tiene solamente una función ni mucho menos decorativa.
Hemos podido ver que, aunque siempre pensamos en la piel como único responsable del funcionamiento y de los problemas que provocan las zapatillas, el fieltro es en realidad lo que nos da la mayor parte de la sensación cuando estamos tocando, o que es lo que nos va a hacer que la zapatilla asiente mejor o peor. La piel y el cartón son "solo" protectores de ese fieltro, aunque también tienen su relevancia.
Hablando del recubrimiento de la zapatilla, por ejemplo, el material más usual como es la piel animal no es el único que se puede utilizar. Otros materiales, utilizados desde hace años en otros instrumentos también son posibles y no los debemos excluir por el desconocimiento, como por ejemplo la piel blanca de cabrito. A su vez, la piel de canguro presenta unas características muy importantes, las cuales deberíamos comprobar con el tiempo, ya que no tiene todavía una gran tradición, si bien está creciendo su uso enormemente, sobre todo en el colectivo saxofonista estadounidense, siempre más inclinado a la investigación o prueba de materiales que podemos considerar extraños.
Como extraños, también existen esos materiales alternativos, ya sean zapatillas sintéticas de neopreno, o zapatillas metálicas. Quién sabe si por ese camino vendrá el futuro de la tecnología de nuestro instrumento.
Si desconocido para nosotros eran los modelos de zapatillas, mucho más lo eran los resonadores. Debemos ser conscientes de que todos los elementos que conforman el saxofón, podemos adaptarlos o personalizarlos para buscar unos resultados lo más cercanos posibles a lo que es la concepción de cada músico de cómo tiene, o quiere, que le suene su instrumento. Y no es tan complicado el conseguir una ayuda extra gracias al desarrollo tecnológico de los elementos del saxofón, como ya han sido por ejemplo los tudeles de diversos materiales (oro, plata.) y los diferentes modelos de boquillas, ya aceptados por la comunidad saxofonística.
Se ha podido constatar que la mayoría de los problemas que provocan las zapatillas, vienen dados por la exposición de estas a la humedad, por lo tanto, en la medida de lo posible, lo debemos evitar.
Finalmente, me gustaría constatar el hecho de que con este trabajo se pretende no solo informar o explicar diversas posibilidades, sino también abogar por la inquietud y la búsqueda, sin prejuicios ni tapujos, una apertura de mente hacia los diferentes desarrollos del saxofón, que, si bien muchos no llegarán a buen puerto, todos ellos son pequeños pasos para conseguir que este instrumento vaya creciendo cada vez más y nos vaya facilitando el fin que todo instrumentista debiera tener: hacer música. |