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Marcel Mule (Parte 2): Su vida y el Saxofón (1901-2001)

Quizás mas que ninguna otra persona, Marcel Mule encabezó el desarrollo del saxofón como elemento clásico. Desde joven Mule vió el potencial clásico de este instrumento, pero en aquel momento no había ningún maestro que pudiese guiarle. Mule fue quien marcó el camino a las generaciones posteriores.


Cuando Mule comenzó, el saxofón estaba firmemente establecido como un instrumento de banda. Desde que comenzase a tocar en Paris en los años 20, su fama como artísta se extendió muy rápidamente. Aprendió muchísimo de diferentes campos, incluyendo el jazz, lo cual aplicó con éxito al saxofón clásico. Finalizada la década (1920-30), Mule y tres amigos establecieron el primer cuarteto de saxofones. Se crearon su propia reputación y un repertorio; haciendo transcripciones, e inspirando a muchos compositores para componer para esta formación.

En 1942, Marcel Mule se convirtió en el segundo profesor de saxofón en la historia del Conservatorio de Paris (CSMDP); el primero fue, 72 años antes, el propio Adolphe Sax. Cuando el maestro Mule se retiró de su carrera profesional (profesor-solista) en 1968, no habría ningún intérprete o profesor en el mundo que no hubiese sido influido de alguna forma por Mule.

 

LOS PRIMEROS AÑOS.

Marcel Mule Nació el 24 de junio de 1901, en Aube, Normandía (Francia). Cinco años después , su familia se trasladó a otra parte de de Normandía, Beumont-le-Roger, donde su padre trabajó como contable en una fábrica de cordones. El padre de Mule también tuvo una vida ajetreada como músico amateur quien dirigía la banda de música de su pequeña ciudad, tocaba el saxofón y daba clases de música. Cuando su hijo tenía 7 años, introdujo a su hijo en el saxofón. Como Mule decía: “Trabajé saxofón con él, y después de unos meses estaba tocando en la banda”.

Marcel mostró su gran talento con sus grandes progresos, perfeccionando difíciles pasajes con solo 8 años de edad. Muy pronto su padre creyó oportuno llamar la atención de su hijo en contra de su posible carrera profesional como músico. Marcel Mule aclaraba, “Básicamente, mi padre tenía razón. El había estado viviendo en Paris durante mucho tiempo antes de ir al ejército, y a la edad de 20-21 años aproximadamente, se marchó de Paris porque se dió cuenta de que no podía establecerse como músico profesional.

Con esa experiencia, el mayor de los Mule consiguió que Marcel comenzase a estudiar violín cuando cumplió los 9 años de edad. Tres años después , Marcel comenzó a estudiar otro instrumento , casi por accidente. Su padre, con 32 años, decidió que estudiase piano. Su desbordado horario, sin embargo, no le permitió estudiar música, y con 12 años de edad empezó a pensar que su padre no lo estaba haciendo tan bien como el creía. Aunque estaba expresamente prohibido hacerlo, Marcel gastó tiempo practicando los ejercicios que le solicitaban para el saxofón. Al comienzo, el mayor de los Mule estaba furioso con su hijo debido a su negativa en el estudio del violín y el piano, pero finalmente tuvo que admitir que el joven Marcel tenia mejores cualidades que él. Al final Marcel consiguió el permiso paterno de estudiar saxofón además de sus clases de piano y violín.

De todas formas, Marcel estuvo teniendo un perfecto progreso académico. Su padre estaba contento, pues su hijo podía ganarse la vida como profesor de música y teniendo suficiente conocimiento musical para complementar sus ingresos con clases particulares.

Durante los siguientes años, el trabajo académico tuvo una gran importancia haciendo sombra a la labor artística. “Hubo un eclipse”, dijo Mule. “Desde los trece años, no estudie música seriamente debido a mi constante trabajo en la escuela. Continuaba tocando, pero solo ocasionalmente, en el piano, el violín y el saxofón. “Solo tocaba el saxofón durante las épocas de vacaciones, especialmente en las bandas de la región donde vivía.” Tocó, sin embargo, el soprano bastante bien y fue invitado a tocar varios solos con la banda.

 

TOCANDO EN LA BANDA.

En 1917, Marcel Mule entró en la escuela básica de Evreux, donde completó un curso de tres años preparándose como profesor. Pero después de 6 meses en la escuela de sus sueños en Beaumont-le-Roger, donde su primer profesor había sido director, se marchó en abril de 1921 a Paris por que habia sido llamado por el 5º Regimiento de Infantería.

Ya en el ejército, se hizo miembro de la banda militar. Siempre, muy modesto, no quería ningún tratamiento especial. Pero pronto apreció un trato especial, “Observé que mi nivel musical no era nada inferior al de los demás soldados medios. El responsable de la banda quedó muy impresionado de mi. Entusiasmado con el menor de los éxitos que había obtenido como solista, trabajé mucho mas seriamente que antes”.

En esta época, Mule comenzó a estudiar con Gabriel Willaume, violinista, quien tuvo una inmensa influencia en su desarrollo musical. Willaume tocó habitualmente con el exigente Saint-Säens, quien le consideraba un extraordinario músico. Willaume trabajó con Mule en su fraseo y estilo, pero, igualmente importante, impulsó al joven Mule a desarrollar su gusto musical asistiendo a innumerable conciertos en Paris. Durante 5 o 6 años también estudió historia de la música con el famoso profesor del Conservatorio de Paris, Geroge Caussade, quien le aportó unos sólidos cimientos para la interpretación musical que Mule utilizó durante toda su carrera musical.

Mule también asistió a los clubs nocturnos donde, en el Paris de los años 20, los músicos americanos de jazz se iban haciendo cada vez mas famosos. El sonido de saxofón, como ellos lo tocan, era sorprendentemente diferente a todo lo que Mule había escuchado. Al principio no estaba muy impresionado, por el uso del vibrato en el jazz que en aquel tiempo era algo experimental y con frecuencia consistía en una serie de rápidas corcheas batiendo donde mule pensó que estaría perdido. Sin embargo, le inspiró a desarrollar su propio vibrato; el que le convirtió en el famoso e inconfundible rasgo de su saxofón clásico.

El inmediato resultado de su trabajo en el jazz fueron ingresos extra, ya que encontró como tocar con nuevos grupos. “Supe todo de ellos. No me hizo ningún daño. Al contrario, me aportó una cierta cantidad de facilidad en la profesión años después”. Gracias a esto, su temprano uso del vibrato le hizo ganar nombre de entre los intérpretes de jazz y orquestas de baile.

Aunque Mule no era bien considerado entre los músicos no clásicos, aportó enormes beneficios con su experiencia conseguida tocando en bandas de jazz. Mule se daba cada vez mas cuenta del potencial y versatilidad del saxofón, y comenzó a experimentar con el vibrato. En ese momento, comenzó a usar el vibrato solo después de sus horas de trabajo, nunca en la Bande de la Guarde Republicaine.

1923 fue el año cumbre en la carrera del joven saxofonista. A instancias de François Combelle, Mule llevó a cabo el concurso de las audiciones para “La musique de la Guarde Republicaine”, y quedó primero de entre los 12 participantes. Combelle era, en ese momento, el único saxofonista en la Guarde por quien Mule sentía una gran consideración. Mule supo desde ese momento que el sería el sucesor de Combelle. Marcel Mule entró en la Guarde Republicaine en agosto, cuando tenia 21 años, y seis meses después sucedió a Combelle, posición que ocuparía durante 13 años.

La Musique de la Guarde Republicaine demostró ser un excelente entorno para Mule. Tuvo la oportunidad de tocar numerosos solos por toda Francia. Como el llamaba, “la expresiva atmósfera de la Guard”, le ayudó a desarrollar la calidad en su sonido. Además aprendió mucho de la seccion de cuerdas y cantantes ajenos a la banda: “Es innegable que los músicos y cantantes a quienes he escuchado han tenido una enorme influencia en mis interpretaciones. Los clasifiqué, intentando sacar lo bueno de cada uno de ellos. Eso es lo que siempre debemos hacer”. Mule pensó que todo lo que estaba buscando sobre la sonoridad del saxofón podría encontrarlo en su entorno. Luchó por encontrar un sonido que tuviese una calidad natural, uno que pudiese ser aceptado universalmente.

Mule continuó tocando jazz y música de baile durante varios años después de entrar en la Bande de la Guarde Republicaine, pero era por razones financieras. Tenía una gran familia que mantener. El 12 de agosto de 1925 se casó con Polette Bourdon quien, como él, era de Beaumont-le-Roger. Su hijo, Pol, nació en julio de 1929. El matrimonio excepcionalmente feliz demostró, con constantes ensayos y conciertos que tensan muchas familias de músicos fueron un ejemplo para salvarlo con mutuo amor y apoyo.

Finalmente, sin embargo, hubo una ruptura. Su primer compromiso orquestal fue con la Opera Comique, en la cual tocó la parte del saxofón alto la obra Werther de Jules Massenet. Después de que hubiese tocado esa parte durante algunos años, se comprometió durante la temporada 1928-29 para tocar Evolution, un ballet de Edouard L’Enfant que tenía una melodía de blues para saxofón alto. Las instrucciones del compositor fue, “¡muy brillante!”.

En el primer ensayo, el compositor preguntó a Mule si podia tocar el solo con vibrato, como le había oido tocarlo en jazz. Mule estuvo grandioso. Mule recordaba:

“Estuve de acuerdo en tocar como el queria, aunque toqué con mas restricciones que como toco en las bandas de jazz. Para mi grata sorpresa fue todo un éxito entre todos los miembros de la orquesta. En particular, había un trompa miembro de la Guarde Republicaine sentado mi lado me dijo: `debes tocar asi en la Guard Republicaine´. Y eso es lo que hice desde en adelante, pero siempre con cautela, utilizando el vibrato de vez en cuando observando las reacciones de mis compañeros. Como sus reacciones eran favorables, empecé a relacionar el vibrato con las necesidades de la orquesta sinfónica. Llegué a un equilibrio entre la libertad del vibrato en jazz y la rigidez de mis primeras interpretaciones en la orquesta”.

De este modo, Mule marcó, la evolución del vibrato en la interpretación del saxofón clásico que fue una verdadera realidad debido a L’Enfants Evolution.

 

EL CUARTETO DE SAXOFONES.

El entorno musical y de camaradería de la Guarde Republicaine permitió la formación del primer cuarteto de saxofones. De vez en cuando, Marcel Mule y tres de sus compañeros habían tocado juntos informalmente. Por 1928, habían establecido firmemente como formación el saxofón soprano, alto, tenor y barítono. Finalmente, comenzaron a tener ensayos regulares que resultaría en el estreno mundial del cuarteto de saxofones el 2 de diciembre de 1928 en La Rochelle. Los miembros del El Cuarteto de la Guardia Republicana eran Marcel Mule al saxofón soprano, René Chaligne al saxofón alto, Hippolyte Poimboeuf en el saxofón tenor y Georges Chauvet con el saxofón barítono.

Es muy difícil ahora mismo valorar el significado de dicho evento. Nunca antes había habido otro cuarteto de saxofones; debido a que no había ningún repertorio. Entonces surgió un rápido desarrollo en el repertorio por parte de Marcel Mule el cual hizo que en medio siglo el repertorio de cuarteto de saxofones creciese exponencialmente.


Chauvet contribuyó enormemente al rápido éxito del cuarteto. Creyendo firmemente en el proyecto, trabajó innumerables horas copiando partes de varias transcripciones que sembraron las bases del cuarteto de saxofones. Además, empleó su energía y habilidad organizativa para conseguir multitud de conciertos para el cuarteto. A partir de la asombrosa creación de este nuevo grupo Mule comenzó a experimentar con el uso del vibrato en la música clásica, y en sus comienzos El Cuarteto de la Guardia Republicana no usaba el vibrato en sus muchos conciertos. Fue en 1932 cuando añadieron el vibrato a su ya expresivo y característico sonido. Rápidamente el cuarteto se hizo un hueco de entre todos los mejores grupos camerísticos de la época.

Cuando el cuarteto se hizo ampliamente conocido, tuvieron solicitudes para conciertos y grabaciones en radio. La formación original se mantuvo intacta hasta 1932, cuando Paul Romby se convirtió en el saxofón alto y Fernand Lhomme ocupó el puesto del saxofón tenor.

En 1936, Mule, Chauvet y Romby abandonaron la Banda de la Guardia Republicana y el nombre del cuarteto cambió por El Cuarteto de Saxofones de Paris. Fernand Lhomme conténió en la Banda de la Guardia Republicana y el saxofón tenor fue reemplazado por George Charron. Finalmente el grupo se estableció internacionalmente dando conciertos en Francia, Bélgica y en Italia, además de Suiza y muchos otros países europeos.

 

EL DESARROLLO DEL REPERTORIO.

De entre las transcripciones usadas por este joven cuarteto, la mas importante fue el Andante del cuarteto para cuerdas de Tchaikovsky arreglado por Marcel Mule. Este arreglo permanece todavía como repertorio de números cuartetos de saxofones. La primera obra dedicada al cuarteto de Mule tenia muchos motivos de otras músicas. Alrededor de 1930, Pierre Vellonés, doctor y conocido compositor entre los saxofonístas, tomó varias obras compuestas por el mismo y las arregló para el cuarteto, titulando su colección: “Au Jardin des Betes Sauvages”. Otra joven contribución al repertorio fue el compositor Robert Clerisse.


Muy pronto, el cuarteto fue inspirando a un gran número de obras originales. En 1932, Alexander Glazounov compuso su Opus 109, dedicado a “los artistas de saxofón de la Guardia Republicana.” Algunas de las composiciones mas notables y tardías fueron Andante et Scherzo de Eugenne Bozza (1938) y Introducción et Variations sur une Ronde Populaire de Gabriel Pierné (1936). En 1937 el cuarteto grabó la obra de Gabriel Pierné consiguiendo en famoso “Le grand prix du disque!” (El gran premio del disco).

 

LOS ULTIMOS CAMBIOS DEL CUARTETO.

A lo largo de sus 40 años de vida, el cuarteto, en donde Marcel Mule siempre había tocado el saxofón soprano, tuvo mucho cambios significativos en la plantilla. En 1945, Paul Romby se fue y fue reemplazado en el saxofón alto por Marcel josse. Tres años después André Bauchy sustituyó a Josse en el saxofón alto, y Josse pasó a la posición de barítono sustituyendo a Georges Chauvet. Josse venía con una gran reputación de extraordinario intérprete y también como excelente profesor.


En 1951, Georges Charron murió repentinamente. Para cubrir la posición del saxofón tenor, Mule llamó a uno de sus primeros alumnos, George Gourdet. Gourdet tenia la distición de haber ganado 3 premios en el Conservatorio Nacional; en saxofón, música de cámara y musicología.

Al poco tiempo de unirse al cuarteto, Gourdet propuso cambiar el nombre del cuarteto por Marcel Mule Quartet. La propuesta tenía el motivo de enfatizar que Mule ya no participaba en la Bande de la Gare, y distinguir al cuarteto de entre los demás cuartetos parisinos que emergían en esos momentos. Aparte de las razones puramente prácticas, el nuevo nombre era totalmente apropiado por honrar al artista quien fue y es una legenda en su campo.


Georges Gourdet también se convirtió en el interlocutor y presentador del cuarteto. Pudiendo hablar efectiva y comprensiblemente a audiencias de todos los niveles culturales, sus charlas musicales antes de los conciertos del cuarteto fueron muy populares. Mule se sorprendió de no saber las dotes de comunicación con el público de su nuevo integrante y afirmó que habría sido imposible encontrar a alguien mejor preparado para ese cometido.

El último cambio de componente en el cuarteto Marcel Mule se llevó a cabo en 1960 cuando Andre Bauchy dejó el cuarteto. Un segundo alumno de Marcel Mule, Guy Lacour; también ganador del primer premio del conservatorio de Paris, ocupó la silla del saxofón tenor y pasando Gourdet a tocar el saxofón alto.

El cuarteto se disolvió en 1967, el último año de Mule como profesor del Conservatorio Nacional de Paris.

 

MULE: EL SOLISTA.

Tan pronto como en 1925 Marcel Mule comenzó su carrera activa como solista. Mule firmó varios compromisos en esa década en Luxemburgo, Bélgica, Suiza, Inglaterra, Alemania y Holanda, aunque también bastantes en su propio pais (Francia). Pero en 1935, un año antes de dejar La Musique de la Garde Republicaine, fue cuando su carrera como solista comenzó en todo su esplendor.

En noviembre de 1935, interpretó el primer concierto para saxofón y orquesta con la Pasdeloup Orchestra, dirigida por Albert Wolf. La obra había sido recientemente escrita por Pierre Vellones.

El comienzo del repertorio para saxofón solo y orquesta se estableció definitivamente con la creación en 1935 del Concertino da Camera por Jaques Ibert, escrito y dedicado para Sigurd Rascher. Aunque el primer movimiento de Ibert fue interpretado varias veces antes de que Mule interpretase en concierto del Vellonés, el concierto del Vellonés fue el primero que se presentó completo según palabras de Marcel Mule. El Concertino da Camera de Ibert siempre tendrá un grandísimo significado por que ninguna otra obra para saxofón tuvo esa larga investigación y profundo impacto en el desarrollo del repertorio para saxofón solo y orquesta.

Es interesante remarcar que, durante toda su carrera como solista y durante sus 40 años con el cuarteto, Mule interpretó exclusivamente los saxofones alto y soprano. No tenia aversión alguna hacia los otros instrumentos de la familia del saxofón, pero cierto es que existía muy poca literatura para los otros miembros de la familia. Solo recientemente el tenor y el barítono se han establecido también como instrumentos solistas. Hubo pocos y aislados usos del tenor como parte solista; el uso mas importante es esos tiempos fue en la orquestación del Bolero de Ravel en 1927-1928. Aunque de máxima importancia para la historia del saxofón, el uso del saxofón en el Bolero fue calificado como “muy extraño” en su época.

Las preferencias de Mule en las boquillas cambiaron mucho durante los años. Aproximadamente hasta 1930, Mule tocó con boquilla de ebonita. Entonces cambió a una boquilla Selmer metálica y la continuó usando hasta aproximadamente 1958. En ese momento decidió volver a la boquilla de ebonita por que, creía, que la sonoridad era mucho mas redonda. Pero bajo la influencia de todos esos años usando boquilla metálica, aun hoy muchos de sus alumnos siguen interpretando clásico con boquilla metálica. Además, principalmente en EE.UU, algunas nuevas generaciones continuan la tradición de los antiguos alumnos de Mule.

La carrera de Marcel Mule como solista culminó en 1958 cuando Charles Munch, director musical de la Boston Symphony Orchestra, le invitó a participar como solista en un tour de 9 conciertos alrededor de EE.UU. Este fue un gran reconocimiento para el saxofón clásico, llegando justo 23 años después de la creación del Concertino da Camera de Jaques Ibert. Mule eligió interpretar en esta histórica ocasión el Concertino da Camera de Ibert y la Ballade (1938) escrita por Henry Tomasi.

Los asistentes al tour de conciertos mostraron su entusiasmo sin límites. Los instrumentistas de viento, principalmente los saxofonistas, quedaron absolutamente asombrados con el comportamiento solista del saxofón y del maestro. Para los saxofonistas, el momento cumbre en la visita de Mule a EE.UU en 1958 fue un recital dado en Elkhart, Indiana, con Marion Hall al piano. El programa incluía el Concertino da Camera de Ibert y la Ballade de Henry Tomasi, el Caprice en Forme de Valse de Paul Bouneau, la Canzonetta de Garbiel Pierné (transcrita por Mule), el tercer movimiento del Concertino de Eugene Bozza, la Sonatina Sportive de Alexander Tcherepnine, la Sonatine de Claude Pascal y la Sonata (S.1035) de J.S. Bach (también transcrita por Mule).

Marcel Mule recibió muchas ofertas para futuras giras, y su inmenso talento y su virtuosidad se ganaron innumerables apariciones en EE.UU. Desafortunadamente, durante la larga y agotadora gira, Mule sufrió problemas respiratorios y ocasionalmente dolores torácicos. Después de todo Mule prefirió retirarse a descansar en su casa con su familia, y rodeado de todos los suyos. Deseando terminar su carrera de solista en lo mas alto, abandonó sus apariciones como solista aproximadamente 2 años mas tarde.

 

MULE EN GRABACIONES.

Marcel Mule realizó un gran número de grabaciones, principalmente como solista y con el cuarteto. Ademas, participó en algunas grabaciones con orquesta en la Suite L´Arlesienne de Bizet. Difícilmente en nuestros dias podemos apreciar el gran impacto de las grabaciones de Mule en las grabaciones de 78rpm, hechas sin ningún beneficio ni ayuda de la tecnología actual. Si el saxofón clásico no es lo popular que merecería ser, es mucho mas popular y desarrollado de lo que fue hace medio siglo, cuando Marcel Mule y sus ayudantes (alumnos y compañeros de la Garde) comenzarón a crear el movimiento del saxofón clásico.


MARCEL MULE COMO PROFESOR.

En 1942, Claude Delvincourt, recientemente nombrado director del Conservatorio Superior de Música de Paris, decidió establecer la clase de saxofón definitivamente. A partir de ese momento, con 41 años, Marcel Mule fue nombrado profesor de saxofón, el segundo en la historia de esta histórica institución. El saxofón fue incluido por primera vez en las enseñanzas del Conservatorio de Paris en 1857 cuando Adolphe Sax, inventor del instrumento, fue profesor. Debido a recortes presupuestarios ocasionados por las numerosas guerras, Adolphe Sax no tuvo un sucesor como profesor de saxofón desde que se fue en 1870.


En la época de su nombramiento para el conservatorio, su reputación como un virtuoso del saxofón era conocida en el mundo entero. Su éxito docente fue totalmente correspondido con sus éxitos en las salas de conciertos. Durante sus treinta y seis años de labor docente en el Conservatorio de Paris, no menos de 87 de sus alumnos obtuvieron el primer premio en el examen final. Pero incluso la mayoría de sus alumnos compartieron el verdadero tesoro de las enseñanzas de Mule. Su profunda amabilidad, dedicación, y sabiduría como profesor, inspiro a sus alumnos tanto personal como musicalmente.

Como pionero enseñando saxofón, Mule tuvo gran escasez de recursos musicales y pedagógicos. Para remediar esta situación, se embarcó en un ambicioso proyecto arreglando y transcribiendo mas de una centena de obras clásicas para el saxofón. Al mismo tiempo, compiló y creó numerosos libros de estudio para saxofón, para los cuales seleccionó estudios clásicos para otros instrumentos. Estos incluían estudios compuestos por Berbiguier y Terschak para flauta, Rode para violín, y Feerling para el oboe. Muchos de estos estudios son todavía utilizados en numerosos lugares para el estudio de saxofón.

El repertorio para saxofón solo incrementó notablemente debido a las obras encargadas para el examen final del conservatorio, que se llevaban a cabo anualmente. Además, existen numerosas piezas compuestas y dedicadas a Marcel Mule. Desde el momento de su retiro en 1968, hubo muchas de las obras que le fueron imposibles tanto su estudio exhaustivo como su interpretación en concierto. Una de estas obras es la Fantasia (1948) para saxofón soprano, cuerdas, y tres trompas, compuesta por el gran compositor brasileño, Heitor Beriloz. Este trabajo único, desafortunadamente nunca interpretado por Mule, es un gran ejemplo de la admiración que Mule despertaba en muchos compositores.

Cuando Marcel Mule se retiró como profesor de saxofón del Conservatorio de Paris el 1 de Enero de 1968, fue brillantemente sucedido por uno de sus alumnos, Daniel Deffayet.

En 1958, en reconocimiento a su dilatada carrera y contribución a su pais, Marcel Mule fue nombrado Chevalier de la legion d´honeur, la mayor de las distinciones para los franceses. Afortunadamente, el padre de Marcel Mule, quien aconsejó a su hijo que no se dedicase a la carrera musical, vivió para ver los exitos y galardones de su hijo.

Una vez jubilado, Marcel and Pollete Mule se trasladó a Sanary, una pequeña ciudad en el sur de Francia donde siguió recibiendo múltiples homenages del mundo del saxofón clásico.

Traducción: Daniel Durán Lumbreras

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