Viernes Diciembre 15, 2017
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BREVE NOTA PREVIA

Buceando un día en JSTOR (abreviatura de Journal Storage, palabras que definen

a un sistema de archivo en línea de publicaciones académicas) a la caza y captura de nuevos artículos musicológicos relacionados con el saxofón, encontré uno que me llamó especialmente la atención por lo curioso de su título. El artículo en cuestión se llamaba“A Six-Finger Hole Saxophone: The Saxie”  y estaba escrito por un tal David Rycroft. He de reconocer que nunca había oído hablar de un instrumento llamado saxie y enseguida me dispuse a traducirlo, ya que para nuestra desgracia, una gran parte de la información musical de interés se encuentra escrita en inglés. A continuación se ofrece la traducción íntegra al castellano

La historia del saxie es la historia de un instrumento mitad juguete, mitad capricho, construido con la intención de captar la atención y los honorarios de un amplio segmento de la comunidad melómana no formada técnicamente. Con esta finalidad surgieron en los años 20 y 30 del pasado siglo toda una galería de “nuevos” instrumentos de viento que, imitando formalmente al saxofón, demandaban una atención que rara vez excedía de la mirada curiosa. Su estrafalaria aparición, unida a su corta existencia vital, no debe apartarnos de la innegable necesidad de una cierta dosis de extravagancia y originalidad en la ardua tarea de crear un instrumento. El propio Adolphe Sax es un ejemplo de esto.

El presente trabajo aparece rematado por una selección fotográfica que podría definirse como “galería de curiosidades” ya que aparecen en ella imágenes de diferentes saxies, así como de otros instrumentos surgidos en la misma época y citados en el texto, y que también imitan  de una manera muy singular al saxofón.

A continuación se ofrece la traducción íntegra al castellano del artículo del Dr. Rycroft. 

Marcelo Morante

 

 

“UN SAXOFÓN DE SEIS AGUJEROS: EL SAXIE”

Autor: David Rycroft

       Traducción al castellano: Marcelo Morante

¿Alguna vez te has tropezado con un saxie? Ninguna de las personas a las que hice esta pregunta había oído hablar de este instrumento y tampoco encontré nada sobre él en las obras de referencia que consulté. Pese a todo esto, a mediados de los 70 compré un saxie en una tienda de antigüedades de Turners Hill, en West Sussex. En uno de los laterales de la campana estaba grabada la siguiente inscripción:

 

  

El instrumento es pequeño, más bien tosco y resulta una versión muy pobre de un saxofón. Está compuesto por tres tubos metálicos soldados que forman un cuerpo principal, un tudel y una campana. Al final del cuerpo principal del saxie encontramos dos grandes agujeros laterales (de 16’9 mm de diámetro) situados uno enfrente del otro. El instrumento está afinado en Mib, como el saxofón alto, pero apenas alcanza la mitad del tamaño de éste, midiendo sólo 625 mm de longitud y entre 95 y 100 mm de ancho de tubo. Aquí acaban las semejanzas con el saxofón, ya que el saxie sólo tiene dos llaves (cerradas y pequeñas, del tipo “columpio” como las que tienen las trompetas para quitar el agua) y seis agujeros. Tapando los agujeros y sin utilizar las llaves, se obtiene la siguiente escala: Re1, Mi1, Fa1, Sol1, La1, Si1, Do2 (tapando únicamente el segundo agujero) y Do#2 (con todos los agujeros destapados). La llave superior se pulsa con el pulgar de la mano izquierda y al apretarla sirve como llave de 8ª; la llave inferior se pulsa con el meñique de la mano derecha y sirve para producir el Fa#1, Re#2 y Fa#2. En la parte posterior del instrumento, justo detrás del primer agujero de la mano derecha, se encuentra un soporte en forma de gancho para colocar el pulgar derecho, y a medio camino entre este soporte y la llave de 8ª tenemos un pequeño anillo destinado a sujetar el cordón.  

 

La boquilla es de madera (con pequeñas marcas para los dientes) y una caña como la del requinto resulta más apropiada para tocar que una de saxofón soprano. Pese a que la caña de requinto resulta demasiado larga y sobresale unos 8 mm por la parte final de la boquilla, sirve perfectamente para poder tocar. Aparte de las marcas para los dientes anteriormente mencionadas, la boquilla no lleva ningún tipo de señal que indique que ha de utilizarse una abrazadera metálica. Así que decidí sujetar la caña con una cuerda.

Desde el día en que encontré mi saxie, lo colgué en el estudio junto a otras curiosidades y la verdad es que lo he usado muy poco. No obstante, se producen excepciones dignas de mención durante las visitas que ocasionalmente me hace mi buen amigo el Doctor Gerhard Kubik de Viena, eminente etnomusicólogo y africanista de profesión, así como ardiente entusiasta del jazz y músico callejero de vocación. Siempre que él aparece el saxie es descolgado y llevamos a cabo una gran jam session (conmigo al piano). Las cosas que consigue hacer con el saxie están fuera de mi comprensión. Su maravillosa forma de tocar hace que me plantee la hipótesis de que quizá si, en la década de los 20 y en la de los 30, el saxie hubiera sido tocado así tal vez este instrumento hubiera alcanzado gran popularidad. ¿O el saxie fue tan sólo un insignificante y vanal experimento que fracasó? 

Actualmente sólo se conservan dos saxies en museos públicos: Frankfurt (Oder) y Vermillion (Dakota del Sur)[1]. También han sido estudiados dos ejemplos más conservados en colecciones privadas[2]. El inventor y poseedor de la patente del instrumento fue Frederick B. Hammann de Baltimore (Maryland). Según la correspondencia de Lloyd Farrar, Hammann fue un intérprete de vaudeville que con casi toda seguridad tocó su instrumento en el escenario. La patente fue archivada el 25 de marzo de 1922 y describía al saxie como “un saxofón de juguete provisto de caña, capaz de ser tocado sin llaves y con una forma curvada similar a un saxofón…” Hammann destacó cuatro aspectos de su invento. El primero es que el saxie funcionaba como un “amplificador prolongado” del registro fijo del instrumento, que se conseguía gracias a una campana de saxofón colocada debajo de los dos agujeros sonoros. El segundo es que era “una construcción mejorada de agujeros para dotar de una superficie lisa a los dedos”. Estos agujeros son conocidos con el nombre de “agujeros dibujados” (“drawn holes”) ya que no sobresalen, y fueron aplicados a los saxofones por la empresa Conn de Elkhart (Indiana) en torno a 1920[3] El tercero es “adoptar una boquilla con caña como si fuera un flageolet”. El cuarto es su diseño basado en una boquilla con caña simple provista de dos ganchos en la parte exterior y dos bandas de goma extendidas en la tabla de la boquilla.

 

 

 

La patente (Nº 1,496,535) que aparece en la ilustración 2 (Fig.2) muestra un instrumento idéntico al mío en todos los aspectos, excepto en la boquilla. Las ilustraciones 2, 3, 4 y 5 son diferentes vistas y cortes seccionales de la boquilla o de la abrazadera de goma. La Compañía Cousenon de París debió de comprar rápidamente los derechos de la patente de Hammann. Dicha suposición se basa en la existencia de un método para aprender a tocar el saxie y en la inclusión en el listado de instrumentos fabricados por la Compañía Cousenon de un grabado con el número de patente 1924. Parece ser que Cousenon añadió dos llaves y modificó la boquilla del saxie. Existe una copia del “Método para Saxie Cousenon” (New York: Simon & Frey, MCMXIV [aunque debería poner MCMXXIV]) en la colección de Frank Mesich y también disponemos de un estudio sobre el mismo método en el Museo de Frankfurt. El Método contiene dos páginas de texto que incluyen un prólogo y unas secciones muy breves sobre cómo coger el saxie, cómo producir el sonido y una introducción a la tabla de digitación. El prólogo dice:

“El saxie es la última incorporación a la gran familia de instrumentos musicales manufacturados por Cousenon & Cia (París) y sirve para que los melómanos americanos se inicien. Supone el salto para conseguir reconocimiento inmediato. El saxie ha sido acertadamente descrito como “el eslabón perdido” musical, tomando como modelo al saxofón. De hecho podríamos llamarlo “hermano pequeño del saxofón”, ya que, de hecho, el saxie es un saxofón. Aún mejor, el saxie es más fácil de tocar. Otros aspectos destacables como su apariencia atractiva, volumen y calidad del sonido, facilidad de transporte y rapidez de aprendizaje hacen que el saxie sea un instrumento recomendado por el círculo selecto de admiradores del saxofón. Cualquiera con un mínimo talento musical puede, tras unas pocas horas de agradable práctica, tocar piezas populares. Cada interpretación será recibida como un encantador entretenimiento casero, además de contribuir a que el intérprete sea muy solicitado entre sus amistades”.

En la introducción a la sección de la tabla de digitación se dice que: “No se espera un minucioso y laborioso estudio de la tabla de digitación, es más, ni siquiera se aconseja un trabajo demasiado profundo de la misma. Simplemente se propone como una forma de conseguir una idea general. La tabla (…) es particularmente útil como referencia posterior (…) Las susodichas instrucciones de la tabla comprenden sobre todo, lo que debe aprenderse”. En la tabla de digitación dada en el Método se facilitan las posiciones para todas las notas diatónicas comprendidas entre el Re1 y el Do3, más el Fa#1, Do#2, Re#2 y Fa#2. La posición dada para el Re#2 muestra los seis agujeros tapados y ambas llaves abiertas. Pero tras las pertinentes pruebas actuales, se demuestra que esta digitación produce una afinación más próxima al Mi2 que al Re#2.

Sorprende que sólo unas pocas notas cromáticas (el autor del texto se refiere a notas alteradas con # o b) aparezcan en la tabla ya que tanto el Sol# como el Sib se pueden obtener perfectamente en ambas octavas utilizando “cross-fingerings”, es decir, agujeros destapados entre agujeros cerrados (de hecho los “cross-fingerings”, son apuntados en la tabla de digitación para que se utilicen en la obtención  de las dos notas más agudas, Si2 y Do3).

 

(k: llave de 8ª abierta; : agujero tapado; : agujero abierto)

 

Pese a todo, los dos Re# sólo se pueden obtener tapando la mitad del agujero más bajo, aunque estas notas tienen cierta tendencia a sonar con muy poca calidad. Pese a esta pequeña dificultad, es posible realizar una escala cromática completa desde el Re1 hasta el Do3.

La posición dada en la tabla del método para el Do3:  no funciona de manera conveniente en mi saxie. En mi saxie suena mucho mejor con  , esta posición es la que en la tabla se ofrece para el Si2 pero con el agujero número 6 abierto en vez de cerrado. 

El Método contiene diecinueve piezas populares convenientemente arregladas para saxie pero carentes de información sobre las fuentes utilizadas o los compositores. Once de estas piezas están en Sol Mayor, cinco en Do Mayor, dos en Re Mayor y una en Re menor (aunque no aparece ningún Sib). Los títulos son: “Go Tell Aunt Rhoda”, “My Country ‘Tips of Thee”, “Home Sweet Home”, “Zampa”, “Old Black Joe”, “Yankee Doodle”, “Good Night Ladies”, “Surprise Symphony”, “Dixie”, “Over the Waves”, “Blue Bells of Scotland”, “The Shepherd Boy”, “Russian Folk Song”, “The Harp That Once Thro’ Taras Halls”, “My Old Kentucky Home”, “Auld Lang Syne”, “Maryland My Maryland”, “Way Down Upon the Swanee River” y “For He’s a Jolly Good Fellow”.

El catálogo de la colección de saxofones de Van Oostrom da un nombre alternativo al saxie, llamándolo “saxette”* (pág.45, nº65). Esto es debido, sin lugar a dudas, a un error ya que el saxette es un instrumento recto, con llaves metálicas de flauta, bañado en plata alemana y con una boquilla de silbato. De acuerdo con el “Índice de Inventores y Constructores de Instrumentos Musicales de Viento” de William Waterhouse[1] fue inventado en 1939 por Elver Joseph Fitchhorn de Delaware, Ohio. Un ejemplo de saxette se conserva en el Fiske Museum (nº W4) de Claremont Colleges.

 Dado el reducido número de saxies existentes actualmente, podemos deducir que este instrumento fue un experimento interesante pero no un éxito comercial.[2] Su uso se limitó a un puñado de intérpretes dotados de un cierto talento que podían ejecutar melodías resultonas con un instrumento ciertamente primitivo.

  

GALERIA FOTOGRÁFICA.

 

  Imagen 1: Saxie 

 

  Imagen 2: Saxie 

 

  Imagen 3: Saxoprano 

 

Imagen 4: Slide saxophone 

 

  Imagen 5: Swanee sax 

 

  Imagen 6: Couénophon o Goofus 

 

  Imagen 7: Normaphon 

 

Imagen 8: Jazzophone 

 

  Imagen 9: Playasax 

 

Imagen 10: Saxette

 

Artículo realizado por:José Marcelo Morante Escarabajal.

Todos los derechos reservados. Adolphesax.com

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