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Marcel Mule (Parte 2): Su vida y el Saxofón (1901-2001)

Quizás mas que ninguna otra persona, Marcel Mule encabezó el desarrollo del saxofón como elemento clásico. Desde joven Mule vió el potencial clásico de este instrumento, pero en aquel momento no había ningún maestro que pudiese guiarle. Mule fue quien marcó el camino a las generaciones posteriores.


Cuando Mule comenzó, el saxofón estaba firmemente establecido como un instrumento de banda. Desde que comenzase a tocar en Paris en los años 20, su fama como artísta se extendió muy rápidamente. Aprendió muchísimo de diferentes campos, incluyendo el jazz, lo cual aplicó con éxito al saxofón clásico. Finalizada la década (1920-30), Mule y tres amigos establecieron el primer cuarteto de saxofones. Se crearon su propia reputación y un repertorio; haciendo transcripciones, e inspirando a muchos compositores para componer para esta formación.

En 1942, Marcel Mule se convirtió en el segundo profesor de saxofón en la historia del Conservatorio de Paris (CSMDP); el primero fue, 72 años antes, el propio Adolphe Sax. Cuando el maestro Mule se retiró de su carrera profesional (profesor-solista) en 1968, no habría ningún intérprete o profesor en el mundo que no hubiese sido influido de alguna forma por Mule.

 

LOS PRIMEROS AÑOS.

Marcel Mule Nació el 24 de junio de 1901, en Aube, Normandía (Francia). Cinco años después , su familia se trasladó a otra parte de de Normandía, Beumont-le-Roger, donde su padre trabajó como contable en una fábrica de cordones. El padre de Mule también tuvo una vida ajetreada como músico amateur quien dirigía la banda de música de su pequeña ciudad, tocaba el saxofón y daba clases de música. Cuando su hijo tenía 7 años, introdujo a su hijo en el saxofón. Como Mule decía: “Trabajé saxofón con él, y después de unos meses estaba tocando en la banda”.

Marcel mostró su gran talento con sus grandes progresos, perfeccionando difíciles pasajes con solo 8 años de edad. Muy pronto su padre creyó oportuno llamar la atención de su hijo en contra de su posible carrera profesional como músico. Marcel Mule aclaraba, “Básicamente, mi padre tenía razón. El había estado viviendo en Paris durante mucho tiempo antes de ir al ejército, y a la edad de 20-21 años aproximadamente, se marchó de Paris porque se dió cuenta de que no podía establecerse como músico profesional.

Con esa experiencia, el mayor de los Mule consiguió que Marcel comenzase a estudiar violín cuando cumplió los 9 años de edad. Tres años después , Marcel comenzó a estudiar otro instrumento , casi por accidente. Su padre, con 32 años, decidió que estudiase piano. Su desbordado horario, sin embargo, no le permitió estudiar música, y con 12 años de edad empezó a pensar que su padre no lo estaba haciendo tan bien como el creía. Aunque estaba expresamente prohibido hacerlo, Marcel gastó tiempo practicando los ejercicios que le solicitaban para el saxofón. Al comienzo, el mayor de los Mule estaba furioso con su hijo debido a su negativa en el estudio del violín y el piano, pero finalmente tuvo que admitir que el joven Marcel tenia mejores cualidades que él. Al final Marcel consiguió el permiso paterno de estudiar saxofón además de sus clases de piano y violín.

De todas formas, Marcel estuvo teniendo un perfecto progreso académico. Su padre estaba contento, pues su hijo podía ganarse la vida como profesor de música y teniendo suficiente conocimiento musical para complementar sus ingresos con clases particulares.

Durante los siguientes años, el trabajo académico tuvo una gran importancia haciendo sombra a la labor artística. “Hubo un eclipse”, dijo Mule. “Desde los trece años, no estudie música seriamente debido a mi constante trabajo en la escuela. Continuaba tocando, pero solo ocasionalmente, en el piano, el violín y el saxofón. “Solo tocaba el saxofón durante las épocas de vacaciones, especialmente en las bandas de la región donde vivía.” Tocó, sin embargo, el soprano bastante bien y fue invitado a tocar varios solos con la banda.

 

TOCANDO EN LA BANDA.

En 1917, Marcel Mule entró en la escuela básica de Evreux, donde completó un curso de tres años preparándose como profesor. Pero después de 6 meses en la escuela de sus sueños en Beaumont-le-Roger, donde su primer profesor había sido director, se marchó en abril de 1921 a Paris por que habia sido llamado por el 5º Regimiento de Infantería.

Ya en el ejército, se hizo miembro de la banda militar. Siempre, muy modesto, no quería ningún tratamiento especial. Pero pronto apreció un trato especial, “Observé que mi nivel musical no era nada inferior al de los demás soldados medios. El responsable de la banda quedó muy impresionado de mi. Entusiasmado con el menor de los éxitos que había obtenido como solista, trabajé mucho mas seriamente que antes”.

En esta época, Mule comenzó a estudiar con Gabriel Willaume, violinista, quien tuvo una inmensa influencia en su desarrollo musical. Willaume tocó habitualmente con el exigente Saint-Säens, quien le consideraba un extraordinario músico. Willaume trabajó con Mule en su fraseo y estilo, pero, igualmente importante, impulsó al joven Mule a desarrollar su gusto musical asistiendo a innumerable conciertos en Paris. Durante 5 o 6 años también estudió historia de la música con el famoso profesor del Conservatorio de Paris, Geroge Caussade, quien le aportó unos sólidos cimientos para la interpretación musical que Mule utilizó durante toda su carrera musical.

Mule también asistió a los clubs nocturnos donde, en el Paris de los años 20, los músicos americanos de jazz se iban haciendo cada vez mas famosos. El sonido de saxofón, como ellos lo tocan, era sorprendentemente diferente a todo lo que Mule había escuchado. Al principio no estaba muy impresionado, por el uso del vibrato en el jazz que en aquel tiempo era algo experimental y con frecuencia consistía en una serie de rápidas corcheas batiendo donde mule pensó que estaría perdido. Sin embargo, le inspiró a desarrollar su propio vibrato; el que le convirtió en el famoso e inconfundible rasgo de su saxofón clásico.

El inmediato resultado de su trabajo en el jazz fueron ingresos extra, ya que encontró como tocar con nuevos grupos. “Supe todo de ellos. No me hizo ningún daño. Al contrario, me aportó una cierta cantidad de facilidad en la profesión años después”. Gracias a esto, su temprano uso del vibrato le hizo ganar nombre de entre los intérpretes de jazz y orquestas de baile.

Aunque Mule no era bien considerado entre los músicos no clásicos, aportó enormes beneficios con su experiencia conseguida tocando en bandas de jazz. Mule se daba cada vez mas cuenta del potencial y versatilidad del saxofón, y comenzó a experimentar con el vibrato. En ese momento, comenzó a usar el vibrato solo después de sus horas de trabajo, nunca en la Bande de la Guarde Republicaine.

1923 fue el año cumbre en la carrera del joven saxofonista. A instancias de François Combelle, Mule llevó a cabo el concurso de las audiciones para “La musique de la Guarde Republicaine”, y quedó primero de entre los 12 participantes. Combelle era, en ese momento, el único saxofonista en la Guarde por quien Mule sentía una gran consideración. Mule supo desde ese momento que el sería el sucesor de Combelle. Marcel Mule entró en la Guarde Republicaine en agosto, cuando tenia 21 años, y seis meses después sucedió a Combelle, posición que ocuparía durante 13 años.

La Musique de la Guarde Republicaine demostró ser un excelente entorno para Mule. Tuvo la oportunidad de tocar numerosos solos por toda Francia. Como el llamaba, “la expresiva atmósfera de la Guard”, le ayudó a desarrollar la calidad en su sonido. Además aprendió mucho de la seccion de cuerdas y cantantes ajenos a la banda: “Es innegable que los músicos y cantantes a quienes he escuchado han tenido una enorme influencia en mis interpretaciones. Los clasifiqué, intentando sacar lo bueno de cada uno de ellos. Eso es lo que siempre debemos hacer”. Mule pensó que todo lo que estaba buscando sobre la sonoridad del saxofón podría encontrarlo en su entorno. Luchó por encontrar un sonido que tuviese una calidad natural, uno que pudiese ser aceptado universalmente.

Mule continuó tocando jazz y música de baile durante varios años después de entrar en la Bande de la Guarde Republicaine, pero era por razones financieras. Tenía una gran familia que mantener. El 12 de agosto de 1925 se casó con Polette Bourdon quien, como él, era de Beaumont-le-Roger. Su hijo, Pol, nació en julio de 1929. El matrimonio excepcionalmente feliz demostró, con constantes ensayos y conciertos que tensan muchas familias de músicos fueron un ejemplo para salvarlo con mutuo amor y apoyo.

Finalmente, sin embargo, hubo una ruptura. Su primer compromiso orquestal fue con la Opera Comique, en la cual tocó la parte del saxofón alto la obra Werther de Jules Massenet. Después de que hubiese tocado esa parte durante algunos años, se comprometió durante la temporada 1928-29 para tocar Evolution, un ballet de Edouard L’Enfant que tenía una melodía de blues para saxofón alto. Las instrucciones del compositor fue, “¡muy brillante!”.

En el primer ensayo, el compositor preguntó a Mule si podia tocar el solo con vibrato, como le había oido tocarlo en jazz. Mule estuvo grandioso. Mule recordaba:

“Estuve de acuerdo en tocar como el queria, aunque toqué con mas restricciones que como toco en las bandas de jazz. Para mi grata sorpresa fue todo un éxito entre todos los miembros de la orquesta. En particular, había un trompa miembro de la Guarde Republicaine sentado mi lado me dijo: `debes tocar asi en la Guard Republicaine´. Y eso es lo que hice desde en adelante, pero siempre con cautela, utilizando el vibrato de vez en cuando observando las reacciones de mis compañeros. Como sus reacciones eran favorables, empecé a relacionar el vibrato con las necesidades de la orquesta sinfónica. Llegué a un equilibrio entre la libertad del vibrato en jazz y la rigidez de mis primeras interpretaciones en la orquesta”.

De este modo, Mule marcó, la evolución del vibrato en la interpretación del saxofón clásico que fue una verdadera realidad debido a L’Enfants Evolution.

 

EL CUARTETO DE SAXOFONES.

El entorno musical y de camaradería de la Guarde Republicaine permitió la formación del primer cuarteto de saxofones. De vez en cuando, Marcel Mule y tres de sus compañeros habían tocado juntos informalmente. Por 1928, habían establecido firmemente como formación el saxofón soprano, alto, tenor y barítono. Finalmente, comenzaron a tener ensayos regulares que resultaría en el estreno mundial del cuarteto de saxofones el 2 de diciembre de 1928 en La Rochelle. Los miembros del El Cuarteto de la Guardia Republicana eran Marcel Mule al saxofón soprano, René Chaligne al saxofón alto, Hippolyte Poimboeuf en el saxofón tenor y Georges Chauvet con el saxofón barítono.

Es muy difícil ahora mismo valorar el significado de dicho evento. Nunca antes había habido otro cuarteto de saxofones; debido a que no había ningún repertorio. Entonces surgió un rápido desarrollo en el repertorio por parte de Marcel Mule el cual hizo que en medio siglo el repertorio de cuarteto de saxofones creciese exponencialmente.


Chauvet contribuyó enormemente al rápido éxito del cuarteto. Creyendo firmemente en el proyecto, trabajó innumerables horas copiando partes de varias transcripciones que sembraron las bases del cuarteto de saxofones. Además, empleó su energía y habilidad organizativa para conseguir multitud de conciertos para el cuarteto. A partir de la asombrosa creación de este nuevo grupo Mule comenzó a experimentar con el uso del vibrato en la música clásica, y en sus comienzos El Cuarteto de la Guardia Republicana no usaba el vibrato en sus muchos conciertos. Fue en 1932 cuando añadieron el vibrato a su ya expresivo y característico sonido. Rápidamente el cuarteto se hizo un hueco de entre todos los mejores grupos camerísticos de la época.

Cuando el cuarteto se hizo ampliamente conocido, tuvieron solicitudes para conciertos y grabaciones en radio. La formación original se mantuvo intacta hasta 1932, cuando Paul Romby se convirtió en el saxofón alto y Fernand Lhomme ocupó el puesto del saxofón tenor.

En 1936, Mule, Chauvet y Romby abandonaron la Banda de la Guardia Republicana y el nombre del cuarteto cambió por El Cuarteto de Saxofones de Paris. Fernand Lhomme conténió en la Banda de la Guardia Republicana y el saxofón tenor fue reemplazado por George Charron. Finalmente el grupo se estableció internacionalmente dando conciertos en Francia, Bélgica y en Italia, además de Suiza y muchos otros países europeos.

 

EL DESARROLLO DEL REPERTORIO.

De entre las transcripciones usadas por este joven cuarteto, la mas importante fue el Andante del cuarteto para cuerdas de Tchaikovsky arreglado por Marcel Mule. Este arreglo permanece todavía como repertorio de números cuartetos de saxofones. La primera obra dedicada al cuarteto de Mule tenia muchos motivos de otras músicas. Alrededor de 1930, Pierre Vellonés, doctor y conocido compositor entre los saxofonístas, tomó varias obras compuestas por el mismo y las arregló para el cuarteto, titulando su colección: “Au Jardin des Betes Sauvages”. Otra joven contribución al repertorio fue el compositor Robert Clerisse.


Muy pronto, el cuarteto fue inspirando a un gran número de obras originales. En 1932, Alexander Glazounov compuso su Opus 109, dedicado a “los artistas de saxofón de la Guardia Republicana.” Algunas de las composiciones mas notables y tardías fueron Andante et Scherzo de Eugenne Bozza (1938) y Introducción et Variations sur une Ronde Populaire de Gabriel Pierné (1936). En 1937 el cuarteto grabó la obra de Gabriel Pierné consiguiendo en famoso “Le grand prix du disque!” (El gran premio del disco).

 

LOS ULTIMOS CAMBIOS DEL CUARTETO.

A lo largo de sus 40 años de vida, el cuarteto, en donde Marcel Mule siempre había tocado el saxofón soprano, tuvo mucho cambios significativos en la plantilla. En 1945, Paul Romby se fue y fue reemplazado en el saxofón alto por Marcel josse. Tres años después André Bauchy sustituyó a Josse en el saxofón alto, y Josse pasó a la posición de barítono sustituyendo a Georges Chauvet. Josse venía con una gran reputación de extraordinario intérprete y también como excelente profesor.


En 1951, Georges Charron murió repentinamente. Para cubrir la posición del saxofón tenor, Mule llamó a uno de sus primeros alumnos, George Gourdet. Gourdet tenia la distición de haber ganado 3 premios en el Conservatorio Nacional; en saxofón, música de cámara y musicología.

Al poco tiempo de unirse al cuarteto, Gourdet propuso cambiar el nombre del cuarteto por Marcel Mule Quartet. La propuesta tenía el motivo de enfatizar que Mule ya no participaba en la Bande de la Gare, y distinguir al cuarteto de entre los demás cuartetos parisinos que emergían en esos momentos. Aparte de las razones puramente prácticas, el nuevo nombre era totalmente apropiado por honrar al artista quien fue y es una legenda en su campo.


Georges Gourdet también se convirtió en el interlocutor y presentador del cuarteto. Pudiendo hablar efectiva y comprensiblemente a audiencias de todos los niveles culturales, sus charlas musicales antes de los conciertos del cuarteto fueron muy populares. Mule se sorprendió de no saber las dotes de comunicación con el público de su nuevo integrante y afirmó que habría sido imposible encontrar a alguien mejor preparado para ese cometido.

El último cambio de componente en el cuarteto Marcel Mule se llevó a cabo en 1960 cuando Andre Bauchy dejó el cuarteto. Un segundo alumno de Marcel Mule, Guy Lacour; también ganador del primer premio del conservatorio de Paris, ocupó la silla del saxofón tenor y pasando Gourdet a tocar el saxofón alto.

El cuarteto se disolvió en 1967, el último año de Mule como profesor del Conservatorio Nacional de Paris.

 

MULE: EL SOLISTA.

Tan pronto como en 1925 Marcel Mule comenzó su carrera activa como solista. Mule firmó varios compromisos en esa década en Luxemburgo, Bélgica, Suiza, Inglaterra, Alemania y Holanda, aunque también bastantes en su propio pais (Francia). Pero en 1935, un año antes de dejar La Musique de la Garde Republicaine, fue cuando su carrera como solista comenzó en todo su esplendor.

En noviembre de 1935, interpretó el primer concierto para saxofón y orquesta con la Pasdeloup Orchestra, dirigida por Albert Wolf. La obra había sido recientemente escrita por Pierre Vellones.

El comienzo del repertorio para saxofón solo y orquesta se estableció definitivamente con la creación en 1935 del Concertino da Camera por Jaques Ibert, escrito y dedicado para Sigurd Rascher. Aunque el primer movimiento de Ibert fue interpretado varias veces antes de que Mule interpretase en concierto del Vellonés, el concierto del Vellonés fue el primero que se presentó completo según palabras de Marcel Mule. El Concertino da Camera de Ibert siempre tendrá un grandísimo significado por que ninguna otra obra para saxofón tuvo esa larga investigación y profundo impacto en el desarrollo del repertorio para saxofón solo y orquesta.

Es interesante remarcar que, durante toda su carrera como solista y durante sus 40 años con el cuarteto, Mule interpretó exclusivamente los saxofones alto y soprano. No tenia aversión alguna hacia los otros instrumentos de la familia del saxofón, pero cierto es que existía muy poca literatura para los otros miembros de la familia. Solo recientemente el tenor y el barítono se han establecido también como instrumentos solistas. Hubo pocos y aislados usos del tenor como parte solista; el uso mas importante es esos tiempos fue en la orquestación del Bolero de Ravel en 1927-1928. Aunque de máxima importancia para la historia del saxofón, el uso del saxofón en el Bolero fue calificado como “muy extraño” en su época.

Las preferencias de Mule en las boquillas cambiaron mucho durante los años. Aproximadamente hasta 1930, Mule tocó con boquilla de ebonita. Entonces cambió a una boquilla Selmer metálica y la continuó usando hasta aproximadamente 1958. En ese momento decidió volver a la boquilla de ebonita por que, creía, que la sonoridad era mucho mas redonda. Pero bajo la influencia de todos esos años usando boquilla metálica, aun hoy muchos de sus alumnos siguen interpretando clásico con boquilla metálica. Además, principalmente en EE.UU, algunas nuevas generaciones continuan la tradición de los antiguos alumnos de Mule.

La carrera de Marcel Mule como solista culminó en 1958 cuando Charles Munch, director musical de la Boston Symphony Orchestra, le invitó a participar como solista en un tour de 9 conciertos alrededor de EE.UU. Este fue un gran reconocimiento para el saxofón clásico, llegando justo 23 años después de la creación del Concertino da Camera de Jaques Ibert. Mule eligió interpretar en esta histórica ocasión el Concertino da Camera de Ibert y la Ballade (1938) escrita por Henry Tomasi.

Los asistentes al tour de conciertos mostraron su entusiasmo sin límites. Los instrumentistas de viento, principalmente los saxofonistas, quedaron absolutamente asombrados con el comportamiento solista del saxofón y del maestro. Para los saxofonistas, el momento cumbre en la visita de Mule a EE.UU en 1958 fue un recital dado en Elkhart, Indiana, con Marion Hall al piano. El programa incluía el Concertino da Camera de Ibert y la Ballade de Henry Tomasi, el Caprice en Forme de Valse de Paul Bouneau, la Canzonetta de Garbiel Pierné (transcrita por Mule), el tercer movimiento del Concertino de Eugene Bozza, la Sonatina Sportive de Alexander Tcherepnine, la Sonatine de Claude Pascal y la Sonata (S.1035) de J.S. Bach (también transcrita por Mule).

Marcel Mule recibió muchas ofertas para futuras giras, y su inmenso talento y su virtuosidad se ganaron innumerables apariciones en EE.UU. Desafortunadamente, durante la larga y agotadora gira, Mule sufrió problemas respiratorios y ocasionalmente dolores torácicos. Después de todo Mule prefirió retirarse a descansar en su casa con su familia, y rodeado de todos los suyos. Deseando terminar su carrera de solista en lo mas alto, abandonó sus apariciones como solista aproximadamente 2 años mas tarde.

 

MULE EN GRABACIONES.

Marcel Mule realizó un gran número de grabaciones, principalmente como solista y con el cuarteto. Ademas, participó en algunas grabaciones con orquesta en la Suite L´Arlesienne de Bizet. Difícilmente en nuestros dias podemos apreciar el gran impacto de las grabaciones de Mule en las grabaciones de 78rpm, hechas sin ningún beneficio ni ayuda de la tecnología actual. Si el saxofón clásico no es lo popular que merecería ser, es mucho mas popular y desarrollado de lo que fue hace medio siglo, cuando Marcel Mule y sus ayudantes (alumnos y compañeros de la Garde) comenzarón a crear el movimiento del saxofón clásico.


MARCEL MULE COMO PROFESOR.

En 1942, Claude Delvincourt, recientemente nombrado director del Conservatorio Superior de Música de Paris, decidió establecer la clase de saxofón definitivamente. A partir de ese momento, con 41 años, Marcel Mule fue nombrado profesor de saxofón, el segundo en la historia de esta histórica institución. El saxofón fue incluido por primera vez en las enseñanzas del Conservatorio de Paris en 1857 cuando Adolphe Sax, inventor del instrumento, fue profesor. Debido a recortes presupuestarios ocasionados por las numerosas guerras, Adolphe Sax no tuvo un sucesor como profesor de saxofón desde que se fue en 1870.


En la época de su nombramiento para el conservatorio, su reputación como un virtuoso del saxofón era conocida en el mundo entero. Su éxito docente fue totalmente correspondido con sus éxitos en las salas de conciertos. Durante sus treinta y seis años de labor docente en el Conservatorio de Paris, no menos de 87 de sus alumnos obtuvieron el primer premio en el examen final. Pero incluso la mayoría de sus alumnos compartieron el verdadero tesoro de las enseñanzas de Mule. Su profunda amabilidad, dedicación, y sabiduría como profesor, inspiro a sus alumnos tanto personal como musicalmente.

Como pionero enseñando saxofón, Mule tuvo gran escasez de recursos musicales y pedagógicos. Para remediar esta situación, se embarcó en un ambicioso proyecto arreglando y transcribiendo mas de una centena de obras clásicas para el saxofón. Al mismo tiempo, compiló y creó numerosos libros de estudio para saxofón, para los cuales seleccionó estudios clásicos para otros instrumentos. Estos incluían estudios compuestos por Berbiguier y Terschak para flauta, Rode para violín, y Feerling para el oboe. Muchos de estos estudios son todavía utilizados en numerosos lugares para el estudio de saxofón.

El repertorio para saxofón solo incrementó notablemente debido a las obras encargadas para el examen final del conservatorio, que se llevaban a cabo anualmente. Además, existen numerosas piezas compuestas y dedicadas a Marcel Mule. Desde el momento de su retiro en 1968, hubo muchas de las obras que le fueron imposibles tanto su estudio exhaustivo como su interpretación en concierto. Una de estas obras es la Fantasia (1948) para saxofón soprano, cuerdas, y tres trompas, compuesta por el gran compositor brasileño, Heitor Beriloz. Este trabajo único, desafortunadamente nunca interpretado por Mule, es un gran ejemplo de la admiración que Mule despertaba en muchos compositores.

Cuando Marcel Mule se retiró como profesor de saxofón del Conservatorio de Paris el 1 de Enero de 1968, fue brillantemente sucedido por uno de sus alumnos, Daniel Deffayet.

En 1958, en reconocimiento a su dilatada carrera y contribución a su pais, Marcel Mule fue nombrado Chevalier de la legion d´honeur, la mayor de las distinciones para los franceses. Afortunadamente, el padre de Marcel Mule, quien aconsejó a su hijo que no se dedicase a la carrera musical, vivió para ver los exitos y galardones de su hijo.

Una vez jubilado, Marcel and Pollete Mule se trasladó a Sanary, una pequeña ciudad en el sur de Francia donde siguió recibiendo múltiples homenages del mundo del saxofón clásico.

Traducción: Daniel Durán Lumbreras

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Henri Tomasi (1901-1971)

(Marsella, 17 de Agosto de 1901 – París, 14 de Enero de 1971). Compositor y director francés de ascendencia corsa. Fue estudiante de Gaubert y otros en el Conservatorio de París. Ganó el Premio de Roma en 1927 y el Gran Premio de la Música Francesa en 1952. Durante los años treinta, Tomasi fue uno de los fundadores, junto a Prokofiev, Poulenc, Milhaud y Honegger, del grupo de música contemporánea ‘Triton’. Dividió su carrera a partes iguales entre la composición y la dirección, y dirigió muchos teatros de Ópera en todo el mundo. Como compositor prolífico, su música orquestral es importante, sobre todo los conciertos que escribió para instrumentos en solo y orquesta. Sin embargo, lo que más le atrajo fue el teatro, y fueron dos de sus óperas, L’Atlantide y Miguel Mañara, las que le dieron una reputación.

Miguel Mañara trata la historia de un místico Don Juan que renuncia al libertinaje. Los orígenes del compositor quedan reflejados en Sampiero Corso, que trata la opresión que sufrió Córcega por los genoveses en el siglo XVI. En Ulysse, Ulises es desmitificado, volviendo a estar entre navegantes corrientes. Los trabajos de Tomasi de después de la guerra reflejan un desencanto con la humanidad, L’éloge de la folie, la cual él describió como un cruce entre ópera y ballet, incluye referencias al nazismo y al napalm. Tomasi también compuso varios ballets, y varios de sus trabajos orquestrales fueron adaptados al baile. Antes de morir estuvo trabajando en una versión para ópera de Hamlet.

Su música es muy directa en sentimientos, ocasionalmente disonante y muy colorida. Fue influido por sus contemporáneos franceses a la vez que mantenía una voz individual.

BIBLIOGRAFÍA

A. Machabey: Portraits de trente musiciens français (Paris, 1949)

ReM (1956), no.230 [Tomasi and Corso issue]

B. Gavoty and D. Lesur: Pour ou contre la musique moderne (Paris, 1957)

R. Dumesnil: Histoire de la musique, v (Paris, 1960)

C. Chamfray: ‘In memoriam’, Courrier musical (1971), no.33

F. Ducros: ‘Les opéras d'Henri Tomasi’, Le théâtre lyrique français, 1945–1985, ed. D. Pistone (Paris, 1987), 299–308

‘Hommage à Henri Tomasi’, L'avant-scène opéra, no.109 (1988), 108–39

Traducción: Marcos Payo Humet
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Marcel Mihalovici (1898-1985)

(Bucarest, 22 de Octubre de 1898 – París, 12 de Agosto de 1985). Compositor francés de origen rumano. Estudió en Bucarest (1908-19) con Bernfeld (violín), Cuclin (armonía) y Cremer (contrapunto), y en la Schola Cantorum de París (1919-25) con d’Indy (composición), Saint Réquier (armonía), Gastoué (canto gregoriano) y Lejeune (violín). En París, además, fue atutorado de su compatriota Enescu. De 1959 a 1962 Mihalovici dio clase en la Schola Cantorum. Fue uno de los miembros fundadores tanto de la Sociedad de Compositores Rumanos (Bucarest) como de la sociedad de música contemporánea de París “Le Triton”. En 1964 se convirtió en miembro de la Académie des Beaux-Arts (Academia de las Bellas Artes).

Un compositor prolífico que usó todas las combinaciones de estilos y formas, fue un gran defensor del neoclasicismo y puso un gran énfasis en la melodía y el contrapunto. Su lenguaje armónico oscilaba entre el cromatismo y el serialismo. La imaginativa interpretación de sonidos instrumentales y la variación rítmica constante (a menudo inspirada en la música folk rumana) descubren a Mihalovici como un compositor que era compositor en su perspectiva pese a un fondo rigoroso y académico. Trabajos como Chindia, Rhapsodie concertante, la Primera Sonata para violín y piano, el ballet Karagueuz y el Tercer Cuarteto de Cuerda son notables por la transfiguración de elementos folclóricos rumanos, su modalismo original y definición rítmica. Recibió el premio Louis Sphr (1955), el Premio Copley (1962) y el premio George Enescu (1966). Se casó con la pianista francesa Monique Haas.

OBRAS

(selective list)

Stage: Une vie de Polichinelle (ballet, M. Sauvage), 1922; Le postillon du roy (ballet), 1924; Karagueuz (ballet), 1926; L’intransigeant Pluton (op, 1, J.-F. Regnard), 1928; Phèdre (op, 5 scenes, Y. Goll, after J. Racine), 1949; Die Heimkehr (op, 1, K.H. Ruppel after G. de Maupassant), 1954, rev. 1955; Thésée au labyrinthe (ballet, Ruppel), 1956; Alternamenti (ballet, C. Rostand), 1957; Krapp ou La dernière bande (op, 1, S. Beckett), 1960; Les jumeaux (op buffa, 3, Rostand, after Plautus: Menechemes), 1962; Héracles (incid music, Euripides), 1975

Orch: Le cortège des divinités infernales, 1928; Chindia, 1929; Vn Conc., 1930; Caprice romanien, 1936; Toccata, pf, orch, 1938, rev. 1940; Symphonies pour le temps présent, 1944; Variations, brass, str, 1946; Séquences, 1947; Rhapsodie concertante, pf, orch, 1951; Etude en 2 parties, pf, orch, 1951; Sinfonia giocosa, 1951; Sinfonia partita, 1952; Elégie, 1955; Ouverture tragique, 1957; Esercizio, str, 1959; Sinfonia variata, 1960; Nocturne, cl, orch, 1963; Sym. no.5, 1966–9; Prétextes, ob, cl, bn, chbr orch, 1968; Refrains, 1969; Chant premier, t sax, orch/pf, 1973; Follia, 1976–7

Vocal: 3 poèmes chinois, 1918–20; Chansons et danses, 1924; 3 romances (V. Hugo), 1929; Sinfonia cantata, Bar, chorus, orch, 1953–63; Abendgesang (Goll), 1957; Stanzas (M. Dumitrescu), 1967; Cantilène (Y. Sandro), Mez, chbr orch, 1972; Prétextes, 1974

Chbr and solo inst: Pf Sonatina, 1923; Str Qt, 1923; Sonatina, ob, pf, 1924; Sonata, vn, pf, 1927; Str Trio, 1929; Str Qt, 1931; Sonata, 3 cl, 1933; Ricercari, pf, 1941; Sonata, vn, pf, 1941; Sonata, va, pf, 1942; Sonata, vn, vc, 1944; Str Qt, 1946; Sonata, vc, 1949; Sonata, vn, 1949; Wind Trio, 1955; Sonata, bn, pf, 1958; Sonata, cl, pf, 1958; Dialogues, cl, pf, 1964; Pf Sonata, 1964; Cantus firmus, 2 pf, 1970; Variantes, hn, pf, 1970; Serioso, b saxhn, pf, 1971; Mélopée, ob, 1973; Récit, cl, 1973; Passacaille, pf, left hand, 1975; Str Qt, 1981

Principal publishers: Amphion, Billandot, Bote & Bock, Editions Françaises de Musique, Eschig, Heugel, Leduc, Mogador, Muzicală, Pro musica

BIBLIOGRAFÍA

G. Beck: Marcel Mihalovici: esquisse biographique (Paris, 1952)

Marcel Mihalovici: catalogue de l’oeuvre (Paris, 1968) [incl. preface by C. Rostand]

‘Marcel Mihalovici’, Courrier musical de France, lx/4 (1977) [biographical list of works]

T. Grigoriu: ‘Marcel Mihalovici la 80 de ani’, Muzica, xxviii/12 (1978), 15–17

V. Tomescu: ‘Jubileu: Marcel Mihalovici’, Muzica, xxviii/10 (1978), 13–15

D. Petecel: Muzicieni nostri se destainuie [Our musicians reveal themselves] (Bucharest, 1990)

Traducción: Marcos Payo Humet

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Larsson, Lars-Erik (Vilner)

(Åkarp, Skåne, 15 Mayo de 1908 – Helsinborg, 26 de Diciembre de 1986). Compositor sueco. Tras haber hecho su examen de para organista en Växjö (1924), estudió en el Conservatorio de Estocolmo (1925-29) con Ernst Ellberg en composición y Olallo Morales en dirección. Mientras era un estudiante, le llamó la atención En spelmans jordafärd (1928) y su Primera Sinfonía (1927–8); y en 1929 recibió la beca del estado para compositor. Entre 1929 y 1930 hizo un viaje de estudios a Viena y Leipzig, recibiendo clases de Berg y Frits Reuter, y en 1930-31 fue instructor en el Teatro Real de Estocolmo. Luego comenzó a impartir clases de música en Malmö y Lund, y era crítico de música del Lunds Dagblad (1933-37).

 Su sinfonietta, interpretada en el Festival de ISCM de 1934, hizo que fuera mundialmente reconocido y contribuyó a su creciente reputación en los años treinta. Trabajo para la radio sueca como director, compositor y productor (1937-43); de 1945 a 1947 fue supervisor de orquestas sinfónicas no profesionales y siguió siendo director de la orquesta de cámara de radio hasta 1953. También fue profesor de composición en el Conservatorio de Estocolmo (1947-59) y, después, director de música en la Universidad de Uppsala (1961-66). En 1971 se retiró a Helsinborg.

Como compositor, Larsson osciló continuamente entre el Romanticismo Nórdico, el neoclasicismo y estilos menos convencionales (serialismo y politonalidad). Sus primeros trabajos son sibelianos, pero el año que pasó en el extranjero (1929-30) le provocó un cambio: las Diez Piezas de Dos Partes para Piano (1932) incluyen los primeros ejemplos de la técnica de 12 notas de la música sueca., y un fragmento del cuarteto de cuerda del mismo período tiene un estilo tonal estridente que recuerda a Hindemith. De mayor importancia, sin embargo, es la Sinfonietta para cuerdas (también de 1932), una pieza contrapuntal bastante poco romanticista con trabajo en los motivos neobarrocos de los movimientos exteriores; para un compositor de la disposición lírica de Larsson es un trabajo de agresividad mordiente. A eso lo siguió una serie de exitosas y entretenidas piezas de un elegante estilo neoclásico: La Apertura de Concierto nº 2 (1934), el Concierto de Saxofón (1934), la pequeña serenata para cuerda (1934), el Divertimento nº 2 (1935) y la muy interpretada Sonatina para Piano nº 1 (1936). Trabaja en una escala más grande con menos éxito: tanto la segunda sinfonía (1936-37) como la ópera monumental Princessen av Cypern (‘La princesa de Chipre’ 1930-37) fueron criticadas por su mezcla de estilos, falta de originalidad e ideas débiles, y fueron retiradas, aunque la sinfonía se volvió a interpretar otra vez tras una revisión en los 70.

El puesto de Larsson en el servicio de radio le implicó otro cambio, y hasta mediados de los 40, se concentró exclusivamente en la divulgación de la música, en los teatros y películas. Junto al poeta Hjalmar Gullberg desarrolló un nuevo tipo de programa de radio, la ‘suite lírica’, que consistía en lecturas de fragmentos de poesía intercalada con música. Sus trabajos en esto incluyen Dagens stunder (1938), del que se compiló el Pastoralsvit para una interpretación en concierto, Senhöstblad (1938), la cual produjo el Intima miniatyre para cuarteto de cuerda, y Förklädd gud (‘El Dios Disfrazado’ 1940), una pieza parecida a una cantata. En todas estas, especialmente en las secciones más lentas, hay un cálido Romanticismo Escandinavo. Durante los años de la guerra, también escribió libros de importancia contemporánea, sobre todo el Obligationsmarschen (1940), que, en una versión noruega, se usó para animar al movimiento de la resistencia en Noruega.

Una vuelta a la composición importantemente independiente vino con el Primer Cuarteto de Cuerda (1944) y la Tercera Sinfonía (1944-5). En el Concierto de Cello (1947) hubo otro cambio de dirección, mejor demostrado en Musik för orkester (1948–9), uno de los trabajos de Larsson con mayor carga. Representa un acercamiento inconsciente a Hindemith: hay tendencias politonales, se usa la metamorfosis temática sin esquemas en una escala extendida y las ideas tienen una nueva profundidad y tensión. Esta dirección la continuó en el Concierto para Violin (1952) y en los 12 concertinos para un instrumento en solo y de cuerda (1953-57), un grupo compuesto para aficionados con talento y comparable con los trabajos neoclásicos de Larsson.

A finales de los 50, Larsson revisó su estilo. Había habido sugerencias en el Kyrie de su Missa Brevis (1954) de 12 notas, y ahora él desarrolló su propia técnica de 12 notas, basada no en series sino en ’montones de intervalos’ (cuatro de tres notas separadas por una tercera mayor, o tres de cuatro notas separados por una tercera menor). Los pocos trabajos que escribió de esta forma, incluyendo el Adagio para cuerda (1960), las Tres Piezas Orquestrales (1960) y las Variaciones de Orquestrales (1962-3), muestran un carácter introspectivo y austero. Larsson, entonces, se movió en la dirección contraria con la colorida cantata Soluret och urnan (’El Reloj Solar y la Urna’, 1966) y el Lyrisk fantasi para orquesta (1966). Volvió otra vez al neoclasicismo en una serie de piezas de cámara en menor grado, y en el orquestral Due Auguri (1971) y Råå-rokoko (1973) mezcló tanto aprendizaje como humor en sutiles ocurrencias musicales. Su último gran trabajo, Musica permutatio (1980) es una interesante y enigmática vuelta a su contrapunto de principios de los 60, pero sin usar la técnica de 12 notas.  

BIBLIOGRAFÍA

B. Wallner, H. Blomstedt and F. Lindberg: Lars-Erik Larsson och hans concertinor (Stockholm, 1957)

H. Connor: Samtal med tonsättare [Conversations with composers] (Stockholm, 1971)

G. Bergendal: 33 svenska komponister (Stockholm, 1972)

J. Carlstedt: ‘Lars-Erik Larsson’, Tonsättare om tonsättare, ed. S. Hanson and T. Jennefelt (Stockholm, 1993), 63–71

G. Bergendal: ‘Lars-Erik Larsson’, Musiken in Sverige, iv: Konstmusik, folkmusik, populärmusik 1920–1990, ed. L. Jonsson (Stockholm, 1994), 385–93

Articulo Traducido por: Marcos Payo Humet

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Biografía: Betsy Jolas

 
(Nacida en París el 5 de Agosto de 1926). Compositora francesa. Fue educada en un entorno artístico y literario, y recuerda visitas, cuando era pequeña, de escritores como Joyce, Stein y Hemingway, los cuales habían sido todos publicados en la revista literaria Transición que sus padres fundaron y editaron entre 1937 y 1947. Después de que la familia se mudara de París a Nueva York en 1940, estudió en el Liceo Francés y después en la Universidad de Bennington (1945-46), donde, además de sus clases, ella comenzó a conocer a los polifonistas clásicos del siglo XVI, sobre todo a Lassus, a través del canto y la interpretación con el coro Dessoff. Al año después de volver a Francia (1948), se casó con Gabriel Illouz, con quien tuvo tres hijos. Mientras tanto, Jolas continuaba sus estudios en el Conservatorio de París, en el que sus entre profesores destacaba gente como Messiaen y Milhaud. Escuchó por primera vez Fünf Stücke op.10 de Webern a principios de los 50, un descubrimiento que la entusiasmó como “un rayo” y, pronto, pese a los recelos de Milhaud, fue conociendo la música de vanguardistas contemporáneos como Boulez y Stockhausen.

Con su rigurosa concepción de contrapunto de la forma [i]musical y su entusiasmo por timbres no comunes y hasta entonces formas de producción de sonido inexploradas, procedente de voces y sonidos parecidos, estos compositores se convirtieron en una parte importante de lo que habría de convertirse en característico del emergente estilo de Jolas. Pero había diferencias importantes en su parecer, sin contar su pasión por la voz y sus cualidades expresivas. La confrontación de este impulso esencialmente lírico con la escritura vocal que abarca toda la fragmentación de la vanguardia de la completa escala[ii], experimentación con timbres y virtuosidad otorga a sus trabajos vocales una intensidad especial, como en la explotación deliberada de las confusiones y complejidades del ajuste de texto contrapuntal[1] en Mots (1963), o, posteriormente en Sonate à 12 (1970), un gran logro en la invención vocal y drama sin palabras. En Quatuor II, para soprano y trio de cuerda (1964), la voz sin texto a veces opone las cuerdas, a veces se combina con ellas en texturas más homogéneas, pero que es siempre tratada completamente igual a las otras tres partes en cuanto a flexibilidad y sofisticación, persiguiendo una caleidoscópica e incansable fluidez de la invención. El trabajo fue encargado e interpretado por primera vez por el Domaine Musical, y significó un gran paso en el reconocimiento público de Jolas. D’un opéra voyage (1967) ocasiona una transformación complementaria, pues las partes instrumentales son tratadas como voces. Este interés en celebrar las calidades dramáticas y expresivas de las líneas musicales individuales, tanto instrumentales como vocales, sugiere paralelismos con la música de Berio.

Otra característica distintiva de la música de Jolas cristalizada durante los 60 fue su acercamiento al ritmo y al compás. Inspirándose tanto en Debussy como en Lassus, “desaprendió” la demarcación del tiempo tradicional de la música basado en un ritmo fuerte y de compás regular. J.D.E. (1966) presenta una de las primeras en una larga línea de soluciones inventivas y económicas al problema de escribir música polifónica que afloja la ligadura de la coordinación rítmica convencional, sin sacrificar la relación contrapuntal entre todas las partes permitiendo libremente una interpretación no sincronizada. Colocar notas en una duración dada, más allá de encima del pulso, y lisa pero continuamente alterando el tempo de los ritmos subyacentes, son dos de las formas usadas para crear el fluido ondulante característico de la música de Jolas. Esta fluidez también es aparente en sus contornos melódicos, que frecuentemente incluyen portamentos y glissandos, y en las texturas y secciones del trabajo más grandes, que a menudo son transformadas perfectamente las unas en las otras.

Junto a su gusto por dificultar la distinción de las voces e instrumentos, estas preocupaciones han permanecido como algo característico en la música de Jolas. Mientras seguía componiendo para conjuntos no estandarizados (como en D’un opéra de pouppée y Points d’or, ambas de 1982), empezó en los 70 a escribir para orquesta entera, a menudo con un instrumento en solo. Varias de estas piezas de estilo concerto están dispuestas en la forma de un ciclo de canción sin palabras, comenzando con la lírica 11 Lieder para trompeta y orquesta (1977). A la vez, empezó a usar los conjuntos tradicionales de música de cámara, comenzando por el cuarteto de cuerda en Quatuor III (1973), un trabajo intenso concebido como una sucesión de études cortos explorando un tipo específico de material musical o relaciones entre las cuatro partes. Dado su punto de vista de la música como expresión melódica cantada, era inevitable que esta reconsideración del conjunto e instituciones del pasado culminaran en una ópera. Dos operas de cámara buscaron, de distinta forma, recrear la inmediatez de las formas teatrales populares y antiguas: en el segundo de estos, Le Cyclope (1986), que establece un drama satírico de Eurípides palabra por palabra (en Francés), tiene éxito al crear un estilo de composición de palabras conversacional y particularmente fluido. Esta pieza fue compuesta como un descanso dentro del trabajo en su gran ópera, Schlieman (1983-93), un trabajo épico en el tema de una búsqueda de la longevidad que incluye interpretación con distintos idiomas y culturas musicales. Mientras trabajaba en la partitura, Jolas estudió algunas de las óperas que más admiraba, desde Don Giovanni hasta Wozzeck, y de vez en cuando, reconoció su deuda con la música. Ella no deseaba rechazar el pasado, y se sentía capaz de inspirarse en compositores antiguos sin comprometer la integridad de su propio idioma contemporáneo. Así que ella ha descrito la pieza para órgano Musique de jour (1976) como “una especie de fuga a 4 voces” y “un homenaje a Monteverdi y Bach”, aunque estos modelos han sido completamente absorbidos por las formas de expresión propiamente individuales de su propio trabajo.

Desde 1953, Jolas ha acumulado gran cantidad de prestigiosos premios y honores. También ha tenido una distinguida carrera como profesora, además de ser invitada a numerosas universidades americanas, y ha asistido y sucedido a Messiaen como profesor de análisis (1975) y profesor de composición (1978) en el conservatorio de París

BIBLIOGRAFÍA

CC1 (V. Perlis)

B. Jolas: ‘Il fallait voter sériel même si…’, Preuves, no.178 (1965), 40–42

M.J. Chauvin: ‘Entretien avec Betsy Jolas’, Courrier musical de France, no.27 (1969), 163–73

B. Jolas: ‘Voix et musique’, Bulletin de la Société française de philosophie, lxvi/2 (1972) [entire issue]

I. Krastewa: ‘Betsy Jolas’, SMz, cxiv (1974), 342–9

D. Henahan: ‘Betsy Jolas Winning Recognition in the USA’, New York Times (30 Aug 1976)

J.W. LePage: ‘Betsy Jolas’, Women Composers, Conductors, and Musicians of the Twentieth Century, i (Metuchen, NJ, 1981), 103–15

B. Massin: ‘Betsy Jolas: Roland de Lassus me fascine’, Panorama-musiques, no.41 (1981) [interview]

‘Voir la musique’, L'âne, no.10 (1983) [interview]

J.-P. Derrien, ed.: 20ème siècle: images de la musique française (Paris, 1985), 143–5 [interview]

V. Perlis: ‘Recordings in Review: Betsy Jolas’, Yale Review (1995), 179–85

B. Jolas: Molto espressivo (Paris, 1999) [collected writings]


[1] Contrapuntal, se ha respetado el parecido fonético con el castellano ante el desconocimiento de este término incluso tras búsqueda de información.


[i] Form también se puede traducir como voz en el sentido de “cada una de las voces de una composición”. Durante toda la traducción, se respetará la palabra forma, aunque cámbiese si se considera necesario por contexto.

[ii] fragmentación de la vanguardia de la completa escala, como traducción de full gamut of avant-garde fragmentation

 

Betsy Jolas Web Site: www.betsyjolas.com/

Traducción: Marcos Payo humet

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